Preguntale a diez abogados si usan ChatGPT y nueve te van a decir que sí, casi siempre en voz baja. Se usa para destrabar una redacción, para resumir un texto largo, para entender rápido un tema nuevo. Y está bien: es una herramienta buena en lo que es buena.
El problema aparece cuando se le pide lo que no puede dar. Este artículo separa las dos cosas, sin el entusiasmo de quien vende IA ni el pánico de quien la prohíbe.
Para qué sirve de verdad
Un modelo de lenguaje general es excelente en tareas de redacción y comprensión que no dependen de datos privados ni de verificación externa:
- Destrabar la hoja en blanco. Un primer borrador que después reescribís entero igual sirve, porque el costo más alto de escribir es empezar.
- Mejorar la redacción de algo que ya escribiste. Acortar, ordenar, sacar repeticiones.
- Explicarte un tema que no es tu especialidad, para orientarte antes de ir a las fuentes.
- Resumir un texto que vos le pegás, con el cuidado de siempre sobre qué texto le pegás.
- Traducir o adaptar el registro de un escrito, una carta o un mail a un cliente.
En todos estos casos, el trabajo del modelo se verifica solo: leés el resultado y sabés si está bien.
Para qué no sirve
Acá está lo que importa, y es donde se meten en problemas los estudios:
No sabe nada de tus causas. No tiene tus expedientes, tus plazos ni tus clientes. Todo lo que quiera saber, se lo tenés que contar vos, cada vez.
No verifica jurisprudencia. Un modelo general puede producir una cita que suena perfecta y no existe: número de fallo verosímil, carátula verosímil, todo verosímil. Ya hubo sanciones en varios países a abogados que presentaron escritos con fallos inventados. Si vas a citar, abrí la fuente oficial.
No se conecta con los portales judiciales argentinos. No puede decirte qué pasó en tu causa en PJN o SISFE, porque no tiene acceso.
No conoce el detalle local. Los plazos, los fueros y las prácticas de cada jurisdicción argentina no son su fuerte. Puede sonar seguro y estar equivocado.
No fue pensado para información bajo secreto profesional. Este punto merece su propia sección.
El problema del secreto profesional
Cuando pegás un escrito con el nombre, el DNI y la situación de tu cliente en un chat, esa información sale de tu control y viaja a un servicio de terceros. Hay configuraciones que limitan el uso de esos datos, y conviene activarlas, pero el punto de fondo no cambia: estás moviendo información confidencial a un lugar que no elegiste para eso y que tu cliente no conoce.
La recomendación práctica, si vas a usar una herramienta general:
- No pegues nombres, DNI, CUIT, domicilios ni números de expediente. Reemplazalos por "el actor", "la demandada", "X".
- No subas documentos completos del expediente.
- Revisá la configuración de privacidad y desactivá el uso de tus conversaciones para entrenamiento.
- Nunca lo uses como fuente de citas sin verificar contra el fallo original.
Lo desarrollamos más a fondo en secreto profesional e inteligencia artificial.
Dónde termina ChatGPT y empieza otra cosa
La diferencia no es qué modelo es más inteligente. Es a qué está conectado.
| Herramienta general | IA integrada al estudio | |
|---|---|---|
| Conoce tus expedientes | No, se los contás cada vez | Sí, los lee del sistema |
| Cita jurisprudencia verificable | No garantiza que exista | Devuelve el enlace a la fuente oficial |
| Ve los portales judiciales | No | Sí: PJN, MEV, SISFE y SAC |
| Datos del cliente | Los pegás vos, tal cual | Se anonimizan antes de salir |
| Dónde queda el resultado | En un chat | Guardado en la causa |
Es la diferencia entre pedirle un escrito a alguien que nunca vio la causa y pedírselo a alguien que ya la leyó. Sobre eso está construida la IA para abogados de Legio: el asistente trabaja adentro del sistema donde están tus expedientes, los datos personales se reemplazan por tokens genéricos antes de llegar al modelo, y la jurisprudencia viene con el enlace a la fuente.
Una regla simple para decidir
Antes de escribirle a una IA, preguntate dos cosas:
- ¿Necesita saber algo de mi cliente para contestarme bien? Si la respuesta es sí, una herramienta general no es el lugar.
- ¿Voy a usar la respuesta como fuente de derecho? Si la respuesta es sí, verificá contra la fuente oficial, siempre.
Con esas dos preguntas contestadas honestamente, ChatGPT es un buen asistente de redacción. Sin contestarlas, es un riesgo que tarde o temprano aparece.
Preguntas frecuentes
¿Está permitido que un abogado use ChatGPT en Argentina?
No hay una prohibición general, y se usa ampliamente. Lo que sigue vigente son las obligaciones de siempre: el secreto profesional sobre la información del cliente y la responsabilidad por lo que se presenta en un escrito. La herramienta no traslada esas obligaciones a nadie.
¿ChatGPT puede inventar fallos?
Sí, y lo hace de forma convincente. Un modelo de lenguaje general genera texto plausible, no verifica existencia. Por eso hubo casos de escritos presentados con citas inexistentes. Cualquier cita tiene que abrirse en la fuente oficial antes de usarse.
¿Puedo pegarle un expediente completo para que me lo resuma?
Técnicamente sí, pero es exactamente lo que conviene no hacer con información bajo secreto profesional. Si necesitás resumir expedientes, conviene una herramienta que trabaje dentro de tu propio sistema y que anonimice los datos personales antes de enviarlos al modelo.
¿Qué ventaja tiene una IA integrada frente a ChatGPT?
Que conoce el contexto sin que se lo cuentes, que puede consultar tus causas en los portales judiciales, que cita jurisprudencia con enlace verificable y que el resultado queda guardado en el expediente en vez de perderse en un chat.
¿Conviene usar las dos?
Sí, y es lo que hace la mayoría. Una herramienta general para escribir y pensar en abstracto; una integrada para todo lo que toque datos de clientes, causas o citas. La clave es tener claro cuál usás para qué.